Argentina combina una mejora parcial del marco macroeconómico con un nivel de riesgo todavía elevado. La estabilización fiscal y monetaria ha reducido parte de la presión acumulada, pero la economía sigue expuesta a inflación alta, fragilidad cambiaria, limitaciones de reservas y sensibilidad política ante el ajuste. El país continúa siendo uno de los focos principales de seguimiento en LATAM por la velocidad y sostenibilidad de su proceso de normalización.
• Inflación todavía elevada pese a señales de desaceleración frente a años anteriores.• Programa de ajuste fiscal como ancla principal de estabilización.• Reservas internacionales y acceso a divisas como punto crítico de seguimiento.• Riesgo cambiario persistente, con sensibilidad a shocks externos y expectativas locales.• Recuperación económica desigual, condicionada por poder adquisitivo, crédito y sostenibilidad política del ajuste.
Inflación estructural muy elevada
Restricciones cambiarias persistentes
Crecimiento volátil dependiente de exportaciones agrícolas
Elevada dependencia de financiación externa
Reformas económicas en curso
Crisis cambiaria recurrente
Desequilibrios fiscales estructurales
Inflación crónicamente alta
Dependencia de condiciones climáticas en agricultura
Incertidumbre política y regulatoria
Soja
Maíz
Trigo
Litio
Gas natural (Vaca Muerta)