México presenta una señal macroeconómica parcialmente favorable. La moderación de la inflación general y el mantenimiento de la tasa de referencia reducen la necesidad de un endurecimiento inmediato. Sin embargo, la inflación subyacente continúa mostrando persistencia y el crecimiento permanece expuesto a riesgos internos y externos.
La política monetaria entra en una fase de espera mientras Banco de México evalúa la convergencia de la inflación. La moderación del índice general aporta margen, pero todavía no elimina la cautela sobre precios subyacentes, actividad económica y volatilidad externa.
En paralelo, la reforma judicial, la seguridad jurídica, la regulación y la relación comercial con Estados Unidos siguen siendo determinantes para la percepción de riesgo empresarial.
México registra una moderación relevante de la inflación general, que descendió al 3,55 % en la primera quincena de junio. Banco de México mantuvo la tasa de referencia en el 6,50 %, al considerar adecuada la postura monetaria actual.
La señal reduce la presión para un endurecimiento monetario inmediato, aunque la inflación subyacente continúa por encima del objetivo y persisten riesgos para la actividad económica.
La mejora macroeconómica parcial tampoco elimina la vigilancia institucional sobre la reforma judicial, la seguridad jurídica, la regulación y la relación económica con Estados Unidos.
Se mantiene el score en 4,5.
Inflación general y subyacente.
Próximas decisiones de Banco de México.
Crecimiento de la actividad económica.
Inversión y producción industrial.
Relación comercial con Estados Unidos.
Implementación de la reforma judicial.
Seguridad jurídica y regulación empresarial.
Persistencia de la inflación subyacente.
Debilidad del crecimiento.
Incertidumbre comercial con Estados Unidos.
Cambios regulatorios.
Reforma judicial y seguridad jurídica.
Inseguridad y crimen organizado.
Volatilidad cambiaria y financiera.
Petróleo
Plata
Cobre
Gas natural
Productos agrícolas