Paraguay presenta una de las combinaciones macroeconómicas más sólidas de su subregión: crecimiento resiliente, inflación contenida, reservas adecuadas y deuda pública sostenible. Las recientes mejoras de calificación y los bajos diferenciales soberanos refuerzan esa lectura.
Los riesgos se concentran menos en estabilización y más en transformar esa fortaleza en productividad, infraestructura, formalización, capital humano y capacidad institucional.
Actualización 22/10/2026: En su IPoM de septiembre, el BCP revisó al alza la proyección de crecimiento de 2026 de 4,5% a 5,0% y redujo el pronóstico de inflación de 3,3% a 3,0%; además, proyectó un déficit de cuenta corriente de 1,1% del PIB. Son proyecciones del escenario base, no resultados observados, y no sustituyen un Score Gate.
La inflación interanual observada de septiembre fue 1,7%. El FMI concluyó en agosto que Paraguay mantiene sólidos fundamentos macroeconómicos y progreso en reformas, aunque subrayó la necesidad de restaurar plenamente la regla fiscal, regularizar atrasos y proteger gasto esencial.
La combinación de estabilidad y grado de inversión mejora el acceso a capital, pero el siguiente test es convertirla en inversión productiva, infraestructura y diversificación.
El nuevo escenario base del BCP refuerza la lectura macro favorable: crecimiento proyectado de 5,0% e inflación de cierre prevista en 3,0% para 2026. No son resultados observados. La oportunidad de reducir riesgo estructural sigue dependiendo de disciplina fiscal, productividad, infraestructura y ejecución de reformas; esta revisión no activa un Score Gate.
• BCP IPoM septiembre: crecimiento 2026 proyectado en 5,0%, revisado desde 4,5%.
• Inflación de cierre 2026 proyectada en 3,0%, revisada desde 3,3%.
• Cuenta corriente 2026 proyectada en -1,1% del PIB.
• Inflación observada septiembre: 1,7% interanual.
• Proyecciones ≠ resultados observados.
• Score sin cambios: 4,0.
Crecimiento y productividad.
Inflación y expectativas.
Resultado fiscal y cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal.
Reservas internacionales y spreads soberanos.
Inversión en infraestructura y energía.
Formalización, empleo y diversificación exportadora.
Dependencia de agricultura, energía y ciclo regional.
Exposición climática e hidrológica.
Informalidad y baja productividad.
Necesidad de consolidación fiscal y regularización de atrasos.
Capacidad institucional para ejecutar reformas e infraestructura.
Dependencia de Brasil y Argentina como socios económicos.
• Cumplimiento de la regla fiscal.
• Regularización de atrasos del sector público.
• Inversión en infraestructura y energía.
• Formalización y productividad.
• Evolución climática e hidroeléctrica.
• Nuevas mejoras de calificación y coste de financiación.
Soja
Carne vacuna
Maíz
Energía hidroeléctrica
Trigo