Uruguay mantiene uno de los perfiles de riesgo más bajos de América Latina, apoyado por estabilidad institucional, previsibilidad macro y un marco político relativamente sólido.
Uruguay destaca por su estabilidad institucional, baja conflictividad política relativa y una gestión macroeconómica previsible. Su economía mantiene exposición al ciclo agroexportador y a la demanda regional, especialmente de Brasil y Argentina, pero el país conserva un perfil de riesgo bajo frente a otros mercados latinoamericanos. Los principales focos de seguimiento se concentran en crecimiento, competitividad, costes internos y sensibilidad al entorno externo.
Inflación: moderada frente a episodios regionales de mayor presión.
Crecimiento: estable, aunque sensible al ciclo regional.
Instituciones: sólidas en comparación regional.
Sector externo: vinculado a agroexportaciones y demanda regional.
Riesgo político: bajo relativo.
Crecimiento limitado por tamaño de mercado.
Elevados costes internos.
Dependencia de exportaciones agropecuarias.
Sensibilidad a Brasil y Argentina.
Presión sobre competitividad.
Soja
Carne vacuna
Celulosa
Arroz
Lácteos