Radar Semanal LATAM nº 8

30.06.2026
Venezuela

Venezuela concentra el Radar nº 8 tras los terremotos del 24 de junio y el deterioro de infraestructuras, servicios y capacidad de respuesta. Perú cierra el conteo presidencial con la proclamación todavía pendiente; Argentina afronta una reordenación política y México aporta una señal parcial de alivio monetario.

Radar Semanal LATAM nº 8

Venezuela convierte una catástrofe sísmica en el principal riesgo operativo regional

La semana modifica de forma abrupta el mapa de riesgo de América Latina. Venezuela pasa a concentrar simultáneamente el mayor riesgo estructural y el principal shock operativo inmediato después de los terremotos del 24 de junio.

Dos movimientos sísmicos de magnitud 7,2 y 7,5 golpearon el centro-norte del país con apenas segundos de diferencia. El impacto se ha extendido sobre viviendas, edificios públicos, carreteras, redes de gas, centros sanitarios, comunicaciones y servicios básicos. La emergencia se desarrolla además sobre una economía y una infraestructura que ya presentaban una elevada fragilidad.

La crisis venezolana desplaza temporalmente a los procesos electorales como principal señal regional. Perú continúa pendiente de proclamación después del cierre del conteo presidencial; Argentina entra en una nueva fase de presión política tras una renuncia relevante dentro del Gabinete; Colombia mantiene una transición condicionada por la fragmentación parlamentaria; y México ofrece una señal macroeconómica parcialmente favorable.

Venezuela: terremotos, infraestructura y capacidad institucional

Los terremotos del 24 de junio han generado una emergencia nacional de gran escala. Al cierre del periodo analizado, las autoridades comunicaban al menos 1.750 fallecidos, miles de heridos y alrededor de 16.000 personas sin hogar. Las estimaciones disponibles señalaban aproximadamente 59.000 edificios dañados o destruidos.

La Guaira y diferentes áreas del entorno de Caracas figuran entre las zonas más afectadas. El impacto sobre viviendas, hospitales y servicios públicos amplía el riesgo humanitario, mientras los daños viarios, los desprendimientos y los cortes parciales pueden dificultar el acceso a comunidades y la distribución de suministros.

La emergencia sanitaria constituye un segundo eje de presión. Varios centros de salud han sufrido daños críticos o funcionan de forma parcial, al mismo tiempo que los desplazamientos de población y la interrupción de servicios elevan los riesgos de enfermedades, falta de medicamentos y deterioro de las condiciones de salubridad.

Para empresas, operadores logísticos y equipos de continuidad, la prioridad inmediata es identificar la exposición real de instalaciones, proveedores, rutas, personal y cadenas de suministro. Deben observarse especialmente la operatividad de carreteras y puertos, la estabilidad de las redes de electricidad y gas, la disponibilidad de combustible y la capacidad de las autoridades para coordinar la ayuda internacional.

El sector energético no queda automáticamente paralizado, pero tampoco puede considerarse aislado de la emergencia. Las inspecciones sobre redes de gas, las interrupciones eléctricas, el estado de las carreteras y la necesidad de redirigir recursos hacia la respuesta humanitaria pueden alterar producción, transporte, mantenimiento y ejecución de los acuerdos recientemente anunciados con operadores internacionales.

La apertura energética observada durante las semanas anteriores permanece como una oportunidad sectorial de medio plazo. Sin embargo, la emergencia cambia el orden de prioridades. La recuperación de producción, la expansión de nuevos campos y los mecanismos de pago dependerán ahora también de la reconstrucción de infraestructuras, la disponibilidad de recursos públicos y la estabilidad de los servicios esenciales.

GeoRisk LATAM eleva el score de Venezuela de 9 a 9,5. El cambio no responde únicamente al terremoto como fenómeno natural, sino a su interacción con vulnerabilidades estructurales previas: deterioro de infraestructura, capacidad fiscal limitada, fragilidad institucional, dependencia energética, restricciones financieras y baja resiliencia de los servicios públicos.

La tendencia pasa de estable a deterioro abrupto. Venezuela continúa en nivel alto y se convierte en país en foco del Radar nº 8.

Perú: conteo finalizado, proclamación todavía pendiente

Perú mantiene una vigilancia elevada, aunque el proceso electoral ha completado una fase relevante. La ONPE terminó el procesamiento del 100 % de los votos de la segunda vuelta y situó a Keiko Fujimori en el 50,135 %, frente al 49,865 % obtenido por Roberto Sánchez.

La diferencia final es inferior a 50.000 votos. El cierre del conteo reduce la incertidumbre aritmética, pero no cierra todavía la controversia política. La proclamación formal corresponde al Jurado Nacional de Elecciones y estaba prevista para el 3 de julio al cierre del periodo analizado.

Roberto Sánchez ha rechazado reconocer anticipadamente un Gobierno de Fujimori, ha denunciado fraude sin presentar evidencia concluyente y ha anunciado nuevas acciones legales y movilizaciones. Por tanto, la variable principal se desplaza desde el conteo hacia la aceptación del resultado, la resolución de recursos y el comportamiento de los actores políticos y sociales.

Incluso después de una proclamación formal, el próximo Ejecutivo deberá gobernar en un país prácticamente dividido por mitades y con un Congreso fragmentado. Seguridad, minería, inversión, fiscalidad y relación entre Ejecutivo y Legislativo serán los primeros indicadores de gobernabilidad efectiva.

Se mantiene el score de Perú en 5,5. La finalización del conteo introduce una mejora procesal, pero la proclamación, la aceptación del resultado y la gobernabilidad posterior continúan pendientes.

Argentina: reordenación política bajo presión reputacional

Argentina modifica su señal semanal después de la renuncia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el contexto de una investigación por presunto enriquecimiento ilícito y cuestionamientos sobre sus gastos personales.

El presidente Javier Milei designó como sustituto a Diego Santilli, hasta ahora ministro del Interior y dirigente con experiencia en el espacio de centroderecha PRO. El nombramiento busca asegurar continuidad en la coordinación política y en la ejecución de las reformas estructurales.

La sustitución no altera por sí sola el programa económico. La disciplina fiscal, el respaldo multilateral y la estabilización macroeconómica relativa continúan aportando margen al Ejecutivo. Sin embargo, la controversia afecta a la reputación del Gobierno, puede intensificar las tensiones internas y añade dificultad a la negociación legislativa.

Para empresas y operadores, la señal relevante es la capacidad de Santilli para mantener coordinación entre ministerios, preservar apoyos parlamentarios y evitar que la crisis política interrumpa la ejecución económica.

Se mantiene el score de Argentina en 8,5. La señal de mejora financiera continúa, pero queda parcialmente contrarrestada por una nueva presión política e institucional.

Colombia: transición todavía condicionada por el Congreso

Colombia deja de ser país en foco, pero permanece bajo seguimiento. La victoria electoral de Abelardo de la Espriella abre una posible reorientación en seguridad, hidrocarburos, fiscalidad y regulación empresarial.

La capacidad de materializar estas propuestas seguirá dependiendo de la relación con un Congreso dividido y de la construcción de acuerdos con fuerzas que no forman parte del bloque presidencial.

El resultado estrecho, la fuerza parlamentaria de la oposición y las restricciones fiscales limitan una ejecución inmediata del programa. La prioridad es observar la composición definitiva del equipo de transición, los primeros nombramientos y la estrategia legislativa antes de la toma de posesión.

Se mantiene el score de Colombia en 6. La transición cambia la orientación política potencial, pero todavía no aporta evidencia suficiente para revisar el riesgo estructural.

México: alivio inflacionario sin cierre del riesgo institucional

México aporta la señal macroeconómica más favorable de la semana. La inflación general descendió al 3,55 % en la primera quincena de junio, desde el 4,45 % registrado en abril. La inflación subyacente se redujo al 4,12 %, aunque continúa por encima del objetivo.

Banco de México decidió mantener por unanimidad la tasa de referencia en el 6,50 %. La decisión refleja una moderación de la inflación general, ausencia de presiones fuertes de demanda y la expectativa de que la inflación converja hacia el objetivo durante 2027.

La señal reduce la presión para un endurecimiento monetario inmediato. Sin embargo, el crecimiento sigue expuesto a riesgos a la baja, la inflación subyacente mantiene persistencia y la relación económica con Estados Unidos continúa introduciendo incertidumbre.

La mejora monetaria tampoco elimina la vigilancia institucional derivada de la reforma judicial, la arquitectura electoral y la seguridad jurídica. Se mantiene el score de México en 4,5.

Lectura regional

La semana demuestra que el riesgo regional no procede exclusivamente de elecciones, reformas económicas o conflictos institucionales. Los shocks físicos pueden amplificar de forma rápida vulnerabilidades estructurales acumuladas.

Venezuela representa el caso más claro. El terremoto no crea desde cero el riesgo del país, sino que impacta sobre infraestructuras deterioradas, restricciones financieras, dependencia energética y capacidad institucional limitada. La reconstrucción exigirá recursos, coordinación internacional, continuidad logística y reglas claras para operadores privados.

Perú avanza desde la incertidumbre del conteo hacia la incertidumbre de la aceptación política. Argentina conserva una mejora macroeconómica relativa, pero incorpora una nueva presión reputacional y de gobernabilidad. Colombia empieza a definir la capacidad real del nuevo Gobierno para ejecutar su programa. México reduce parcialmente la presión inflacionaria, aunque conserva riesgos institucionales y externos.

Para la lectura B2B, la prioridad debe situarse en la continuidad operativa: disponibilidad de infraestructura, estabilidad regulatoria, funcionamiento de pagos, seguridad del personal, rutas logísticas y capacidad pública de respuesta.

Catalizadores para la próxima semana

En Venezuela deberán vigilarse la evolución del balance humanitario, las réplicas, el estado de carreteras y puertos, la recuperación de electricidad y gas, la operatividad de hospitales, la distribución de ayuda y el impacto sobre el sector energético.

También será necesario observar los mecanismos de financiación de la reconstrucción, la coordinación con organismos internacionales, las condiciones para contratistas y proveedores, y cualquier modificación de licencias o sanciones vinculada a la emergencia.

En Perú, los catalizadores serán la proclamación del Jurado Nacional de Elecciones, la resolución de recursos, la reacción de Roberto Sánchez, el alcance de las movilizaciones y las primeras decisiones de transición de Keiko Fujimori.

En Argentina, deberán seguirse la asunción y primeras decisiones de Diego Santilli, la evolución de las investigaciones, la cohesión del Gabinete y la capacidad del Gobierno para mantener su agenda legislativa y económica.

En Colombia, la atención se centrará en los nombramientos de transición, la negociación con el Congreso y las primeras definiciones sobre seguridad, petróleo, gas, fiscalidad y regulación.

En México, deberán observarse la persistencia de la inflación subyacente, las próximas decisiones de Banco de México, la debilidad de la actividad y la evolución de la relación comercial e institucional con Estados Unidos.

Cambio de score

El Radar nº 8 eleva el score de Venezuela de 9 a 9,5.

El aumento de 0,5 puntos refleja una ampliación material del riesgo operativo, humanitario, logístico y de infraestructura. La decisión se apoya en la magnitud del daño y en su interacción con vulnerabilidades estructurales preexistentes.

No se recomiendan cambios de score en Perú, Argentina, Colombia ni México.

Lectura semanal

Venezuela concentra el Radar nº 8 después de que los terremotos del 24 de junio transformaran su fragilidad estructural en una crisis operativa de alcance nacional. El daño sobre edificios, carreteras, redes de servicios y centros sanitarios eleva el riesgo de continuidad y obliga a revisar la capacidad real de respuesta y reconstrucción.

Perú concluye el conteo presidencial, pero mantiene pendiente la proclamación y la aceptación política del resultado. Argentina incorpora presión institucional tras la salida de Manuel Adorni y el nombramiento de Diego Santilli. Colombia continúa en transición y México ofrece un alivio inflacionario parcial.

Señales a vigilar

— Evolución de víctimas, desplazamiento y necesidades humanitarias en Venezuela.

— Réplicas, desprendimientos y posible aislamiento de comunidades.

— Estado de carreteras, puertos, aeropuertos y rutas de abastecimiento venezolanas.

— Recuperación de las redes de electricidad, agua y gas.

— Capacidad operativa del sistema sanitario.

— Impacto de la emergencia sobre PDVSA, socios internacionales y producción energética.

— Financiación y gobernanza del proceso de reconstrucción.

— Proclamación oficial del resultado presidencial peruano.

— Reconocimiento o rechazo del resultado por Roberto Sánchez.

— Alcance de las movilizaciones y acciones legales en Perú.

— Primeras decisiones de Diego Santilli como jefe de Gabinete argentino.

— Efectos políticos y legislativos de las investigaciones en Argentina.

— Composición del equipo de transición colombiano.

— Negociación del próximo Gobierno de Colombia con un Congreso fragmentado.

— Persistencia de la inflación subyacente mexicana.

— Próximas decisiones de política monetaria de Banco de México.

Conclusión

El Radar nº 8 desplaza el foco desde los procesos electorales hacia la continuidad operativa. Venezuela combina ahora el mayor riesgo estructural de la cobertura con el shock inmediato más grave de la semana. La emergencia amplía las vulnerabilidades de infraestructura, servicios, salud, logística y capacidad institucional.

Perú avanza hacia la proclamación, pero no ha cerrado todavía la disputa política. Argentina afronta una reordenación del Gabinete; Colombia inicia una transición condicionada; y México reduce parcialmente la presión monetaria.

GeoRisk LATAM eleva el score venezolano a 9,5 y mantiene sin cambios los demás scores. La prioridad regional de la próxima semana será observar si la respuesta humanitaria y la reconstrucción consiguen estabilizar los servicios esenciales sin agravar las restricciones económicas e institucionales del país.

GeoRisk LATAM

Radar editorial de riesgo macro, político y de materias primas en América Latina.

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